Esta raza de perros es originaria de los países nórdicos pero es muy popular en Japón de allí su nombre. Estos perros son pequeños alcanzan una altura de entre 30 a 38 cm y 6 a 12 kg.
Los Spittz japoneses tienen una contextura robusta, atlético, esbelto, flexible, la cabeza es proporcionada con el cuerpo. El hocico del Spittz japonés es puntiagudo, patas cortas y rectas, las orejas pequeñas y erguidas, cola larga peluda y se enrosca.
El pelaje de estos perros de raza es largo, liso y abundante en el cuerpo y corto en la cara. Estos ejemplares solo son de color blanco, no hay otras tonalidades. Se requiere de un cepillado diario para que este en condiciones optimas.
Tiene un carácter alegre, afectuoso, travieso, fiel, astuto, amigable, tranquilo, reflexivo, leal.
Estos perros de raza tienen rasgos dominantes hacia otros perros por lo que es necesario sociabilizarlo desde pequeño para que se adapte bien a compartir el espacio y cariño de los dueños.
Estos perros son inteligentes pero se recomienda que la educación y el entrenamiento comiencen desde cachorro para que sea más fácil y rápido el proceso de aprendizaje. Nunca se debe maltratar o castigar a los perros como método de entrenamiento, solo con cariño y firmeza se logran buenos resultados.
Esta raza de perros se siente muy bien dentro del entorno familiar y se lleva bien con los niños pero no quiere que lo traten como un juguete. Sus cualidades lo hace una buena mascota. Es desconfiado con los extraños y siempre esta alerta para avisar a sus dueños con ladridos que algo raro ocurre, por lo que tiene condiciones de perro guardián.
El spittz japonés no precisa mucho espacio para vivir cómodo, se adapta a espacios reducidos pero es importante brindarle un paseo al aire libre, cortó a diario para que gasten energía y de esta manera estén equilibrados.
Estos perros de raza son muy saludanles y casi no son propensos a enfermedades caninas hereditarias especificas, solo a la luxación de rotula.Tienen un promedio de vida de 14 a 15 años.
Una buena alimentación, las vacunas al día, paseos regulares y la visita al veterinario para controlar su salud son suficientes para lograr un Spittz japonés sano y feliz.