Bullmastiff

La raza Bullmastiff tiene como  origen Gran Bretaña y tiene un aspecto intimidante por ser perros de guardia.

Es un perro de contextura fuerte y ágil, de tamaño grande alcanza una altura de entre 61 a 68 cm y un peso de 41 a 59 kilos.

Estos perros de raza tienen un cuerpo musculoso y simétrico, tiene una cabeza grande y ancha con forma cuadrada, se le forman pliegues cuando esta en alerta pero en estado de reposo, el hocico es corto, las orejas son en forma de v que caen al lado de la cabeza,  pecho ancho y profundo, las extremidades son fuertes y rectas, la cola de tamaño mediana e implantada alta.

El pelaje de estos perros es corto y son todos de un color uniforme puede ser atigrado, rojo o leonado y no deben tener manchas. No requiere de grandes cuidados su pelo con un cepillado y baños al mes es suficiente. Solo se debe limpiar los pliegues de su cara con agua tibia en forma regular. El bullmastiff tiene un carácter tranquilo y estable, valiente, fiel, sociable, seguro de si mismo,

Estos perros de raza son inteligentes y obedientes pero necesitan que se le pongan límites y sentir que su dueño es la autoridad a la que debe responder de esta forma responde bien a su temperamento natural. Se recomienda desde cachorro entrenarlo pero sin violencia para que responda a las ordenes.
Esta raza demanda atención y contacto con las personas ya que si se lo deja solo demasiado tiempo se aburre y duerme mucho lo que no favorece el desarrollo ni físico ni mental de este perro. Estos perros son muy buenos perros guardianes pero no violentos con su familia y menos con los niños ya que establece una buena relación. Son desconfiados con los extraños y ladran cuando algo ocurre a su alrededor. No atacan sin una razón, no son agresivos por naturaleza. Pueden ser dominantes frente a otros perros pero si se lo socializa desde pequeños no surgen problemas.
Se adaptan bien a vivir en espacios reducidos por lo que pueden estar en departamentos pese a su tamaño. Para compensar la falta de espacio lo que paseos regulares son necesarios para que lo ayuden a gastar energía. Algunas de las enfermedades a las que son propensos son a la obesidad, torsión del estomago cuando son mayores, dermatitis y displacía de cadera. Pueden vivir en promedio de 10 a 12 años. Una buena alimentación, las vacunas al día, ejercicio moderado y la visita al veterinario hará que estos perros estén saludables y felices.

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